Con suspense hasta los últimos minutos, pero con desenlace feliz. Al más puro estilo del teatro clásico, el último show del fin de semana indie del Stone & Music Festival, protagonizado por Vetusta Morla, mantuvo la incertidumbre sobre su celebración durante toda la tarde bajo la amenaza de un deus ex machina que diez minutos antes del comienzo del concierto decidía descargar toda su fuerza en forma de una tormenta que obligaba a retrasar el inicio del espectáculo durante 20 minutos.

Un teatro lleno, que había vendido todas sus localidades para este día meses atrás, aguardaba a los madrileños mientras trataban de resguardarse de la lluvia. Los más previsores desplegaban paraguas o se enfundaban prendas impermeables; los menos, se refugiaban en los vomitorios del teatro que propiciaban la cobertura necesaria ante una cada más insistente lluvia.

Una vez que el agua abandonaba el cielo de Mérida, los cinco integrantes de la banda ya se encontraban preparados tras la escena del bimilenario teatro para comenzar el espectáculo de presentación de su último disco, ‘Mismo sitio, distinto lugar’, un trabajo que les ha mantenido de gira durante los dos últimos años.

Eran las 22:45 cuando Pucho y los suyos saltaban al escenario entonando los primeros acordes de ‘Deséame suerte’, la elegida para poner en marcha el concierto. Tal como adelantaban a los medios en la comparecencia previa, el espectáculo iba a estar marcado por los temas de su último trabajo y a este dedicaron los tres primeros temas del arranque.

Con poca pausa entre temas, quizá temerosos del deus ex machina que mantenía su amenaza en forma de cielo teñido de tonos naranjas, los madrileños avanzaban firmes por el set list poniendo cada vez más intensidad en cada nueva propuesta que presentaba la banda.

Cubierta la primera mitad del concierto, Pucho decidía que era buen momento para recorrer la cavea del teatro de un extremo a otro mientras interpretaba ‘Mapas‘, perseguido por fans, móvil en mano para inmortalizar el instante. Sin duda, uno de los momentos cumbre de la noche.

Tras la parada correspondiente y con cerca de dos horas de espectáculo a las espaldas, la banda enfilaba la recta final del concierto con tres temas que llevaban al respetable al grado máximo de excitación. Con ‘Consejos de Sabios’, ‘El hombre del saco’ y, sobre todo, con un ‘Los días raros’ coreado por los tres mil espectadores que seguían en pie el concierto, Vetusta Morla rubricaba una noche que dejaba un gran recuerdo en la memoria de un público extremeño huérfano de salas y que cada vez tiene más difícil descubrir a esas bandas destinadas a desafiar a los dioses el día de mañana.

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